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viernes, 1 de marzo de 2013

El mal de Portnoy - P. Roth

En sus sesiones de psicoanálisis, Alexander Portnoy confiesa que la obsesión por el sexo ha dominado su vida. Portnoy,Mal de [llamado así por Alexander Portnoy (1933- )].Trastorno en que los impulsos altruistas y morales se experimentan con mucha intensidad, pero se hallan en perpetua guerra con el deseo sexual más extremado y, en ocasiones, perverso. Al respecto dice Spielvogel: «Abundan los actos de exhibicionismo, voyeurismo, fetichismo y autoerotismo, así como el coito oral, no obstante, y como consecuencia de la “moral” del paciente, ni la fantasía ni el acto resultan en una auténtica gratificación sexual, sino en otro tipo de sentimientos, que se imponen a todos los demás: la vergüenza y el temor al castigo, sobre todo en forma de castración» (Spielvogel,O., «El pene confuso», Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse, vol.XXIV,p.909). Spielvogel considera que estos síntomas pueden remontarse a los vínculos que hayan prevalecido en la relación madre-hijo. 
«Un monólogo histéricamente divertido, que aporta un nuevo prototipo a la literatura norteamericana», The Spectator, «Una novela desternillante, escabrosamente divertida y profundamente conmovedora», Financial Times, «El libro más increíblemente divertido sobre sexo escrito hasta la fecha», The Guardian. 

martes, 25 de diciembre de 2012

Neuroimagen y trastorno bipolar

Los jóvenes con riesgo genético de sufrir trastorno bipolar muestran una reducción en la actividad de una región cerebral relacionada con las emociones.
19.12.2012. investigacionyciencia.es


Los jóvenes con un riesgo genético de sufrir trastorno bipolar, aunque sin signos clínicos de la enfermedad, presentan una reducción en la actividad de una región cerebral relacionada con las emociones, en concreto, la circunvolución frontal inferior.
A esta conclusión han llegado en fecha reciente investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur y del Instituto Black Dog, en Sidney, mediante técnicas de neuroimagen. El trastorno bipolar se caracteriza, entre otros factores, por las fluctuaciones extremas y a menudo impredecibles del estado de ánimo y los cambios conductuales (conducta desinhibida, agresividad y depresión severa). Esta sintomatología influye de manera destacada en la vida diaria de los afectados.
Menos respuesta a las emociones
«Hemos encontrado que los jóvenes con un padre o un hermano con trastorno bipolar mostraban respuestas cerebrales reducidas ante rostros emotivos, en especial ante las cara que expresaban miedo», indica Philip Mitchell, de la Universidad de Nueva Gales del Sur y autor principal del estudio. «Sabemos que el trastorno bipolar es principalmente una enfermedad biológica con una influencia genética fuerte, pero existen desencadenantes que todavía no se han entendido», añade.
A través de imágenes por resonancia magnética funcional, los científicos observaron la actividad cerebral de 47 probandos entre los 18 y 30 años con al menos un familiar de primer grado que padecía dicha psicopatología; también de 49 sujetos de control (dentro del mismo rango de edad, pero sin una historia familiar de trastorno bipolar u otras enfermedades mentales graves). A todos ellos se les mostraron fotografías de rostros felices, temerosos o neutros (en calma). Los resultados revelaron que las personas con un riesgo genético de trastorno bipolar manifestaban una reducción de la actividad en una parte específica del cerebro que regula las respuestas emocionales: la circunvolución frontal inferior.
«Nuestros resultados muestran que el trastorno bipolar puede estar relacionado con una disfunción en la regulación emocional», indica Mitchell. Según prevén los autores, la identificación precoz de este trastorno mental podría mejorar la evolución de la enfermedad y permitiría implementar programas de intervención temprana. «Esperamos que la identificación temprana mejorará de manera relevante los resultados para las personas que van a desarrollar el trastorno, e incluso permita prevenir su aparición en algunos individuos», apunta Mitchell.
Más información en Biological Psychiatry
Fuente: Universidad de Nueva Gales del Sur / EurekaAlert!

domingo, 1 de julio de 2012

"Si oyes voces y ves visiones..., ¡no estás mal de la cabeza!" - John Read


John Read, psicólogo especialista en abusos sexuales y psicosis.

26/05/2012 por Víctor M. Amela. La Vanguardia.

¿Locura... o sentido?
John Read superó el trauma psicológico de una familia disfuncional y un abuso sexual en la infancia. Sus vivencias y su curiosidad le llevaron a investigar la psique humana y a estudiar eso que llamamos locura. Read ha concluido que lo mejor es tratar amorosamente a pacientes a los que hemos etiquetado como psicóticos y esquizofrénicos. Y lo argumenta en libros como Modelos de locura o El sentido de la locura (Herder). Read me pondera el trabajo en España del doctor Jorge Tizón y su equipo de atención precoz a pacientes en riesgo de psicosis (con el patronazgo de la Fundació Llegat Roca i Pi) y me anima a visitar InterVoiceOnline.org. Este Read me ha parecido muy cuerdo.

¿Qué es la locura?
El término para definir comportamientos inusuales en el seno de una cultura.

¿La locura... es cultural?
¡Claro! Conozco a fondo la cultura maorí, y sé que en esa cultura no es síntoma de locura oír voces.

¿No?
Aprenden desde niños que eso encaja en la normalidad..., ¡y nadie se asusta! Nadie cree que uno esté loco sólo por oír voces...

Aquí sí, aquí te llevan al médico...
Allí entienden que es un ancestro que acude a ayudarte. Lo agradeces..., ¡y a otra cosa!

Pues si yo oigo voces, ¡sí me espantaré!
Porque te han enseñado que eso es estar mal de la cabeza, enfermo, y te internarán, tratarán...: vives con ese relato miedoso.

Oír voces, entonces, ¿no es patológico?
Para la especie humana, no es nada raro oír voces y ver visiones: ¡es parte de nuestra naturaleza! El 15% de la gente oye voces.

No sabía esto, explíquemelo...
Mire, el 80% de las personas mayores de 60 años que ha perdido a su pareja o a algún ser muy querido... ¡lo oirá o lo verá en algún momento durante el primer año de duelo!

¡¿Tantas personas?!
Pero preferimos no comentarlo con nadie...

¿Le ha pasado a usted?
Un buen amigo mío se mató en accidente de coche... Lo lamenté tanto... Al día siguiente se me apareció, vino a despedirse de mí...

¿Hay explicación científica?
Lo primero es aceptar el hecho sin problematizarlo, pues lo que ayuda no es saber cómo sucede, ¡sino dilucidar qué significa!

¿Y qué significa?
¡Es un mensaje a encajar en la biografía de quien lo vive! Pero el psiquiatra, en vez de escuchar al paciente..., ¡lo dopa! Debería ver cómo encaja el mensaje en su relato vital.

¿Lo llamamos locura... y es un mensaje?
Sí. El psiquiatra debe lograr, con humildad, sensibilidad y paciencia, que el paciente se convierta en autor del relato de su vida...

¿Y no lo hacen así los psiquiatras?
En España, los profesores universitarios de psiquiatría ¡cobran de la industria farmacéutica! En estas condiciones..., me daría vergüenza ser psiquiatra en España.

¿En el resto del mundo no es así?
También en Estados Unidos... Y me abochorna que dilapidemos fortunas buscando el gen de la locura, de la esquizofrenia: ¡no existe! No hay raíz biológica de la locura.

¿Dónde debemos buscar, pues?
En el propio relato del paciente, insisto. Darle drogas antipsicóticas... ¡sí es una locura!

¿Tan contraproducentes son?
Perjudican más que benefician, por lo que deberían prohibirse. ¡Acortan diez años la vida del paciente así medicado!

¿En qué casos sí benefician?
Sólo para tranquilizar al paciente durante una crisis: eso es sólo un tercio de los casos.

¿Aconsejaría a los pacientes abandonar ahora mismo los antipsicóticos?
¡Que nadie deje a solas la medicación! Es arriesgado. Dialogad con el psiquiatra y pedidle ayuda para contactar con grupos de terapias mentales sin fármacos, que los hay.

¿Cómo trata usted a sus pacientes?
Un caso: uno llevaba treinta años medicándose porque se sentía observado y espiado y quería convertirse en mujer. Me bastaron seis meses conversando con él para entrar en su lógica y ayudarle a mejorar.

¿Conclusión?
La buena calidad de la relación terapeuta-paciente es lo más curativo que hay. ¡No existe mejor medicina!

¿Algún consejo para el terapeuta?
Escucha al paciente con paciencia, sin hacerle sentir enfermo mental y sin juzgarle.

¿Alguna otra evidencia científica sobre lo que llamamos locura y su tratamiento?
En países africanos, es la propia locura la que cura: los chamanes provocan brotes psicóticos con drogas, con fines curativos...

¿Con qué resultados?
El dato científico es que dos tercios de los psicóticos se recuperan en África. Aquí sólo recuperamos a un tercio. ¡Aprendamos!

¿Qué le llevó a aprender psicología?
La necesidad de entenderme a mí mismo.

¿Qué le pasaba?
De los 11 a los 13 años fui víctima de abusos sexuales por parte del director de mi colegio. No entendía qué estaba pasando y me vengué del mundo suspendiéndolo todo...

¿Qué efectos tiene un abuso?
Si no se repara, es un trauma psíquico que puede derivar en psicosis y esquizofrenia.

¿Es muy frecuente el abuso sexual?
En Occidente, el 20% de las niñas y el 15% de los niños padecen abusos sexuales...

¿Con efectos iguales en niños y niñas?
La niña se aislará de otros niños. El niño abusará psicológicamente de otros niños.

¿Cómo debemos actuar ante un abuso?
Hay que alejar al abusador. Y preguntar al niño y escucharle. Y hacerle entender que él no ha actuado mal. Y ayudar a los progenitores inocentes. ¡Y dar mucho cariño y amor al niño! Si se hace así, se repondrá.

¿Puede pasarle algo peor a un niño?
También es muy traumático chillarle y reñirle y abroncarle continuamente..., y tanto peor cuanto más joven, porque se dañan más los reguladores neuronales del estrés.

¿Con qué consecuencias?
Tú dile al niño continuamente que es muy malo o un desastre... y será fiel a este relato, porque los niños creen íntimamente a sus padres. Y será malo y será un desastre. Y psicótico, depresivo... y eventual suicida.

domingo, 10 de junio de 2012

Scientists Find Truth in "Mad Scientist" Stereotype: There Is a Link between Genius and Insanity



By Christine Hsu. Medical Daylt. June 04, 2012.
Genius and insanity may actually go together, according to scientists who found that mental illnesses like schizophrenia and bipolar disorder are often found in highly creative and intelligent people.
The link is being investigated by a group of scientists who had all suffered some form of mental disorder. 
Bipolar sufferer Kay Redfield Jamison, a clinical psychologist and professor at Johns Hopkins University School of Medicine, said that findings of some 20 or 30 scientific studies confirms the idea of the "tortured genius" or "mad scientist".   
Jamison said that creativity appears to be significantly linked to mood disorders, especially bipolar disorder.  For instance, one 2010 study that tested the intelligence of 700,000 Swedish 16-year-olds found that highly intelligent adolescents were more likely to develop bipolar disorder in a decade-long follow-up.
"They found that people who excelled when they were 16 years old were four times as likely to go on to develop bipolar disorder," Jamison said Thursday night during a panel discussion at New York’s World Science Festival.
Bipolar disorder is a condition in which people have dramatic mood swings between "mania" or extreme happiness and severe depression. 
Panelist and researcher James Fallon, a neurobiologist at the University of California-Irvine said that research found that people who suffer bipolar disorder tend to be more creative when they’re coming out of deep depression. 
Fallon suggested that when a bipolar patients' mood improves, activity decreases in the lower part of a brain region called the frontal lobe and increases in a higher part of that lobe, a shift that is also seen when people have bouts of creativity.
"There [is] this nexus between these circuits that have to do with bipolar and creativity," Fallon said at the panel.
Elyn Saks, a mental health law professor at the University of Southern California who also developed schizophrenia as a young adult, said that people with psychosis do not filter stimuli as well as others without the disorder, meaning that they're able to ponder contradictory ideas simultaneously and gain insight into loose associations that the general unconscious brain wouldn't even consider worthy of sending to consciousness.
Saks said that while the invasion of nonsense into conscious thought can be overwhelming and disruptive, "it can be quite creative, too."
Studies on word associations that ask participants to list all the words that come to mind in relation to a stimulus word like "tulip" found that bipolar patients experiencing mild mania can generate three times as many word associations in the same amount of time as the general population. 
The findings suggest that mania can lead to bouts of genius because the great amount of unsuppressed ideas means a greater probability of producing something original and profound.
Many prodigies like painter Van Gogh, author Jack Kerouac and mathematician John Nash had displayed self-destructive behaviors, and it is unclear as to why humans have evolved this trait. 
"The notion of a 'tortured genius' or 'mad scientist' may be more than a romantic aberration," says the World Science Fair. "Research shows that bipolar disorder and schizophrenia correlate with high creativity and intelligence, raising tantalizing questions: What role does environment play in the path to mental illness?"
Scientists wonder whether the mental disorders are being positively selected for in the gene pool, and if there is actually a line between gift and deficit. 
Past studies have suggested that much of the link between genius and madness is produced by one particular gene called the DARPP-32, and that three out of four people inherit a version of the DARPP-32 gene, which enhances the brain's ability to think by improving information processing in the prefrontal cortex of the brain. 
However panelists noted that while society benefits from the productivity of its "tortured geniuses," people who are affected by mental disorders that often lead to bouts of creative energy don’t always consider their moment of brilliance to be worth their suffering.
"I think the creativity is just one part of something that is mostly bad," Saks said.

domingo, 20 de mayo de 2012

Insomnio, producto de malos hábitos alimenticios y mala higiene del sueño.


Ingerir alimentos en  abundancia por las noches, además de que propicia sobrepeso y obesidad, interfiere con una buena calidad de sueño, señalaron académicos de los Departamentos de Salud y Psicología de la Universidad Iberoamericana

De acuerdo con investigaciones de la Clínica del Sueño del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente", 30 por ciento de los mexicanos padece insomnio. Una de las principales causas de éste es el ritmo acelerado de la vida que tiene la sociedad actual y los malos hábitos alimenticios.

El insomnio tiene múltiples causas, en algunos pacientes se relaciona por comer demasiado, acción que interfiere con una buena calidad de sueño porque se dificulta la digestión debido a la enorme carga de alimentos que debe procesar el organismo en una etapa del día que es para el reposo, precisó Alicia Parra Carriedo, coordinadora de la Clínica de Nutrición de esta casa de estudios.

A las personas que tienen insomnio les da mucho apetito y esto se relaciona con la ghrelina, una hormona que se secreta en el estómago que favorece la regulación del metabolismo energético. “Cuando las personas están despiertas, la ghrelina se secreta en mayores cantidades, es una hormona que produce apetito. Cuando las personas sufren de insomnio, la ghrelina se secreta y despierta el apetito por las noches”, subrayó.

Para no tener el proceso digestivo activo en el momento en que las personas van a dormir, recomendó tomar la cena “lo más temprano posible” para que puedan tener tiempo de realizar alguna actividad física como caminar antes de dormir, expresó.

Pacientes con sobrepeso y obesidad tienen el hábito de comer cuantiosamente en la noche, muchos de ellos sufren insomnio, “una de las recomendaciones cuando los pacientes sufren dispepsia o dificultades con la digestión es comer y salir a caminar”, apuntó.

El insomnio por estar emparentado con el estrés y el trastorno de ansiedad, provoca que las personas no ingieran alimentos en todo el día y al llegar en la noche a sus casas toman una cena cuantiosa, se recompensan comiendo grandes cantidades de alimentos o comen compulsivamente por el estrés acumulado del día y fomentan el insomnio.

Acotó que las nutriólogas de la Ibero como parte de sus actividades educativas y de atención a pacientes recomiendan que la cena sea el alimento más ligero del día: una ensalada, un cereal con leche ligera o descremada.

"Buscamos que las personas no omitan el desayuno, que lo hagan tomando en cuenta las verduras y frutas combinadas con cereales, leguminosas y alimentos de origen animal porque el desayuno aporta energía al organismo para que responda a todas las actividades del día", reiteró.

Por otro lado, el investigador del Departamento de Psicología, Óscar Galicia, afirmó que el sueño es vital y que el insomnio es un síntoma de otros trastornos como los malos hábitos alimenticios, el estrés, la ansiedad y la mala higiene de sueño.

Expuso que el insomnio no se define por el tiempo que las personas duermen, sino por la satisfacción que deja el sueño. “Las personas por dormir 10 horas no significa que duerman bien, si amanecen perezosos o cansados, significa que hay un problema”, dependiendo de la causa se corrige el sueño o los patrones alterados de conducta, afirmó.

La mala higiene del sueño se refiere a que el sujeto hace cosas incompatibles con el estado de sueño como hacer ejercicio pesado por las  noches, realizar actividades emocionantes, ingerir muchos alimentos, incluso tener sexo o ver la tele, estas acciones interrumpen el ciclo o la vigilia, enunció.

“Si pensamos que vamos a vivir 60 años, 20 de esos años la pasaremos dormidos y ocho de ellos soñando, desde la perspectiva de las neurociencias aún no sabemos para qué sirve el sueño, aunque el psicoanálisis lo tenga resuelto, lo único que sabemos es que si una persona no duerme, se muere”, explicó.

Fuente: Universidad Iberoamericana.
Universia México, Mayo 2012.