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miércoles, 18 de abril de 2012

Recovery from Schizophrenia: Psychiatry and Political Economy


Recovery from Schizophrenia: Psychiatry and Political Economy. Richard Warner.

The first edition of Recovery of Schizophrenia was acclaimed on publication as a work of major importance. It demonstrated convincingly, but controversially, how political, economic and labour market forces shape social responses to the mentally ill, mould psychiatric treatment philosophy, and influence the onset and course of one of the most common forms of mental illness. In this revised and fully updated edition, Dr Warner examines the changes in approach to schizophrenia since publication of his original book and analyses new research to answer the question: `Are they advances or not?'

sábado, 31 de marzo de 2012

Escuchar antes que medicar

Escuchar antes que medicar.

Revista Criterio. Mayo 2011, por Sannuti, Ángela.

En el terreno de la salud psíquica, los diagnósticos y las prácticas no escapan al enfoque dicotómico y jerárquico que moldea todas las áreas disciplinarias de la sociedad. Este enfoque convierte la tarea de diagnosticar en una forma de patologizar.“Parece que nos entendemos porque desconfiamos de las mismas cosas”.
Doris Lessing

Es curioso observar cómo, en cada época, se incorporan nuevos “diagnósticos”– patoligizantes por cierto–, en el área infantil: TGD (trastorno general del desarrollo), ADHD (déficit de atención), TOD (trastorno oposicional y desafiante), TOC (trastorno obsesivo compulsivo) y la última enunciación nosológica, TBPI (trastorno bipolar infantil). En esta marea de etiquetas y clasificaciones, ¿se escucha la voz del niño?

El que habla de la infancia y de la adolescencia siempre es y ha sido el adulto. Pero, ¿qué adulto es el que habla y enuncia? ¿El que lleva dentro de sí al niño y al adolescente que fue e integró de manera empática y constructiva la verdad de su pasado? ¿O el que representa a millones de adultos ciegos e insensibles a los sufrimientos de su propia historia infantil y, por ello, sigue negando el drama mudo y oculto de un niño sumergido en el dolor? El niño tiene un potencial inagotable. Cuando su integridad está herida, lo habitan sentimientos muy intensos: desesperación, rabia inconsolable, amarga decepción, rebelión y profunda tristeza. Presa de estos sentimientos, generalmente solo y obligado a callar, intenta encontrar una salida a sus conflictos, grita su dolor en un lenguaje cifrado que son sus síntomas. Como lo hacen los adultos. En lugar de generar procesos curativos y liberadores, se intenta encubrir estos síntomas con medicamentos o miradas condenatorias, disfrazadas de teorías. En lugar de procurar comprender el origen de la desdicha del niño y entender el idioma de los síntomas, se sofoca su voz perturbadora para un “eficiente y agitado” mundo de adultos, aplicando una estrategia de “normalización”.

En los últimos tiempos la rapidez con que fácilmente se rotula con ADHD es creciente y alarmante. Y es sabido que intervenir con psicofármacos es inequívocamente iatrogénico (enfermedad causada por los médicos, tratamientos o medicamentos). Es una clara señal de una sociedad adormecida y alienada en su sensibilidad. Se fuerza a los niños a seguir las mismas vías fallidas de los adultos: en lugar de hallar el coraje de sentir su dolor y acceder a la liberación interior, se busca ahogar ese dolor con pastillas.

Los laboratorios, por razones obviamente mercantiles, imponen los psicofármacos como la solución excluyente. Y muchos profesionales, padres y docentes en pos de sus anhelos de “rápidas soluciones” ante el conflicto, la frustración y el rechazo que provoca un “niño-problema”, avalan con su complicidad esta ceguera emocional y letal1. Un niño desatento no tiene déficit de atención sino de interés y motivación. En realidad, el déficit de atención está en los adultos, que no logran darle el tiempo y la entrega necesarios para captar sus verdaderas necesidades.

Un niño necesita presencia y compañía empática por parte de su entorno afectivo; sentirse captado, comprendido y acompañado en su camino de crecimiento. El sosiego, la alegría y la espontaneidad vital son emociones propias de la niñez, muchas veces arrebatadas por la infelicidad y el desasosiego del mundo adulto.

La ansiedad y la dispersión del chico señalan la desconexión afectiva con que viven los adultos que tendrían que sostenerlo, contenerlo y guiarlo. Los niños siempre son el espejo más fiel de cómo viven los mayores. ¿Por qué la mayoría de los adultos se niega a reconocerse en ese espejo? No es difícil comprender esta dinámica, pero en general  muchos no están dispuestos a hacerlo porque niegan la realidad emocional de su sufrimiento; el propio miedo se los impide. Muchos padres, educadores y especialistas siguen hablando desde la perspectiva del adulto incapaz de soportar al niño que fueron,
ni mucho menos amarlo.

La tragedia de este enfoque y su práctica tradicional y autoritaria –el paradigma de la salud mental sustenta este funcionamiento–, tiene graves consecuencias: un niño tratado de esta manera crece creyendo que él mismo es el verdadero origen de su malestar, y por ello se siente culpable durante toda su vida 2.
Un verdadero trabajo terapéutico debería posibilitar un cambio de perspectiva y de estos patrones de pensamiento, tan arraigados en profesionales y pacientes.

El miedo a la verdad


El trastorno oposicional y desafiante (TOD) junto con el trastorno bipolar infantil (TBI) constituyen la nueva y peligrosa invención de esta “inquisición” ejercida en nombre de la “biblia” de la salud mental. Todo lo que un niño experimenta y logra exteriorizar a través de sus síntomas tiene un origen real: son reacciones a la falta de atención, a los malos tratos y a la carencia de una comunicación nutricia y auténtica y de un lazo apropiado y seguro con quienes deberían ser sus protectores. No son niños que se rebelan sin sentido sino que sufren sin que se les permita saber realmente qué sienten, qué perciben del mundo que los rodea, qué quieren, qué necesitan y por qué. ¿Cómo se puede ayudar a estos niños si se cree que su sufrimiento está determinado por la genética o es una grave distorsión que hay que erradicar? Se les suministran psicofármacos para silenciar los síntomas, adormeciendo la capacidad de sentir y averiguar su propia verdad; o bien, se los somete a terapias “educativas” para adaptar y normalizar sus conductas.

Si permanecemos estancados en estos conceptos tradicionales no aprenderemos de los hechos que se nos ofrecen sin cesar y hoy contamos con el conocimiento necesario para ayudar al niño a aprender a poner en palabras su dolor y darse cuenta de que su sufrimiento es legítimo y que necesita simplemente ser tomado en serio para recuperar su vivacidad, su inteligencia y su sensibilidad.

La bipolaridad es un trastorno del adulto y, de ninguna manera, puede atribuirse a un ser en formación. En general, los mal denominados TBPI son manifestaciones de ansiedad, frustración y tristeza típicas de un niño que vive bajo presiones y exigencias desmedidas, expectativas imposibles de alcanzar, cuyos vaivenes anímicos señalan su desorientación y desolación en el mismo mundo deshumanizado que los adultos crean y habitan.

Este modo de diagnosticar no explica el origen de la así llamada “enfermedad” sino sus fases poste riores y se tratan médica o psicológicamente las consecuencias y no sus causas. No poder hacer preguntas, asumir miedos ajenos, tolerar contradicciones y mentiras, soportar el tormento a solas, someterse al silencio por temor a no ser comprendido y, de pronto, explotar de rabia y llanto por la misma impotencia de hallarse en un callejón sin salida. ¿Es necesario medicar a un niño que vive en este clima emocional día tras día y nadie lo advierte? ¿O incluso rotular su último acto de desesperación y rebeldía como un trastorno oposicional y desafiante (TOD)? Todo niño problemático tiene a sus espaldas una historia de daños a su integridad y dignidad que comienza mucho más temprano de que su malestar se manifieste.

No se trata de “reeducar” al niño-problema o de encauzarlo sino de cuidar sus heridas a través de una profunda empatía con su mundo interior, proporcionando la información
correcta para acceder a su verdad y a elaborarla con recursos propios y opciones
más sanas.

Todos los esfuerzos pedagógicos y terapéuticos fracasan si no se aborda su historia
de dolor y si dejamos al niño solo con su experiencia, como sucede cuando se
lo medica o se lo castiga con rótulos invalidantes. Ningún medicamento puede
informar sobre el origen de nuestro conflicto o de nuestra enfermedad; sólo puede
enmascarar y mitigar el dolor por un tiempo.

Detrás de todo síntoma y de cualquier desequilibrio emocional, siempre hay un
niño atemorizado que necesita imperiosamente volver a confiar en los seres que lo rodean. Ese mismo miedo del niño pequeño que no fue escuchado en su momento se manifiesta en el sufrimiento del ahora adulto: en sus síntomas físicos, en sus depresiones o en los tormentosos sentimientos de culpa y, sobre todo, en su incapacidad de comprender y ayudar a los niños de hoy.

1. La Sociedad Argentina de Pediatría informa que en nuestro país el aumento de venta de psicofármacos para niños es muy intenso y se encuentra liderado por el metilfedinato (Ritalina) indicado para el ADHD. Su consumo se quintuplicó entre 1995 y 2010: su suministro pasó de 321.000 a 1.521.000 unidades.

2. El mismo enfoque es el que prevalece en el abordaje de adultos. Un gran número de personas se perciben a sí mismas de igual manera y se atormentan con miedos y culpas cuya raíz permanece oculta.

martes, 20 de marzo de 2012

India.- El Gobierno indio da luz verde a la fabricación de un genérico contra el cáncer patentado por Bayer

India.- El Gobierno indio da luz verde a la fabricación de un genérico contra el cáncer patentado por Bayer


MedicinaTv.com 13/03/2012.
La Oficina de Patentes del Gobierno de La India ha autorizado a la farmacéutica local Natco Pharma a desarrollar un fármaco genérico para el tratamiento contra el cáncer de hígado y riñón basándose en el totosilato de sorafenib, comercializado por Bayer con el nombre de 'Nexcavar', con el objetivo de hacerlo económicamente más accesible. 

De hecho, y según informa Médicos sin Fronteras, la versión genérica reducirá significativamente el precio del medicamento, ya que pasará de costar unos 4.200 euros al mes a menos de 135, un 97 por ciento menos. 

"Este paso pone fin al monopolio que la compañía alemana Bayer tenía en India", han asegurado desde esta ONG, que aplaude la decisión de la Oficina de Patentes después de que Bayer "no sólo no haya conseguido fijar un precio para este fármaco que lo hiciese accesible y asequible, sino que tampoco ha podido asegurar cantidades suficientes y sostenibles del mismo dentro del país". 

"Su precio está fuera del alcance de la mayoría de quienes lo necesitan", ha asegurado Tido von Schoen-Angerer, director de la Campaña de Médicos Sin Fronteras (MSF) para el Acceso a Medicamentos Esenciales (CAME). De hecho, este experto está convencido de que esta decisión sienta un precedente que "trae esperanza", ya que "demuestra que los nuevos medicamentos patentados también pueden ser producidos por fabricantes genéricos a una mínima parte del precio, siempre y cuando se paguen los royalties correspondientes al titular de la patente". 

Además, añade la directora de CAME, Michelle Childs, esta decisión sirve de "advertencia a las compañías farmacéuticas" de las consecuencias que puede tener el subir artificialmente los precios de los medicamentos y limitar así su disponibilidad. 

"Si este precedente se aplica a otros fármacos y se amplía incluyendo las exportaciones, tendría un impacto directo sobre los precios de los medicamentos utilizados por MSF y por la mayoría de las organizaciones y agencias internacionales", ha asegurado. Bajo el Acuerdo ADPIC de la Organización Mundial del Comercio que regula la propiedad intelectual y el comercio, las licencias obligatorias constituyen un medio legalmente reconocido para superar las barreras que impiden acceder a medicamentos esenciales. 

La decisión de India refleja medidas similares adoptadas en otros países, incluyendo Estados Unidos, cuya Oficina de Patentes decidió en febrero de 2011 no impedir la venta de un dispositivo médico genérico utilizado para injertos de piel, insistiendo en que su fabricante pagara los 'royalties' correspondientes al titular de la patente. 

No obstante, ésta es la primera vez que se ha utilizado la ley de patentes india para permitir la producción genérica cuando un medicamento no es asequible, aunque, "a partir de ahora más compañías genéricas deberían solicitar licencias obligatorias para medicamentos, incluyendo los utilizados para tratar el VIH, si no pueden conseguir las licencias voluntarias adecuadas", ha concluido Von Schoen-Angerer. 

La farmacéutica alemana, según han informado fuentes de la compañía en declaraciones a Europa Press, está "decepcionada" con la decisión de la Oficina de Patentes india ya que a 'Nexcavar' le restan "bastantes años de patente". De hecho, están evaluando diferentes opciones para recurrir esta decisión y "defender los derechos de la propiedad intelectual".