miércoles, 5 de octubre de 2011

Milo, el niño virtual.

Peter Molyneux hace una demostración de Milo, el niño virtual

Peter Molyneux hace una demostración de Milo, un videojuego para el controlador Kinect de Microsoft que ha suscitado mucha expectación. El niño virtual, perspicaz e impresionable como un chico de 11 años de verdad, observa, escucha y aprende: es capaz de reconocerle y responderle.

Meaning in Action: Constructions, Narratives, and Representations

Meaning in Action: Constructions, Narratives, and Representations.

T. Sugiman - K. Gergen - W. Wagner - Y. Yamada 

Traditional psychology has long been concerned with cognition, motivation, emotion, and the mind in general?the mind being held responsible for individual behavior in society?and scholars of social and cultural psychology have worked in relative isolation. Meaning in Action is a bold departure as it places culture at the center of human functioning and posits that it is not the independent mind that gives rise to human action but participation in a world of socially created meanings. Each chapter illuminates the socially grounded view of the individual. Investigations into the power of shared meanings, norms, and moralities in everyday life, as well as individual and social narratives, point to their pivotal significance in human relationships. Among other topics, it provides new insights into forgiveness, infant adoption, trauma, supranational identity, and prejudice. The book offers an alternative to the widely dominant vision of psychological functioning and draws on a wide variety of current movements to present a deeply challenging and globally integrative view of human behavior.

Connectivism: Its place in theory-informed research and innovation in technology-enabled learning

Connectivism: Its place in theory-informed research and innovation in technology-enabled learning. (Vol.12, N°3. 2011) By Francis Bell.

IRRODL, The International Review of Research in Open and Distance Learning

Abstract

The sociotechnical context for learning and education is dynamic and makes great demands on those trying to seize the opportunities presented by emerging technologies. The goal of this paper is to explore certain theories for our plans and actions in technology-enabled learning. Although presented as a successor to previous learning theories, connectivism alone is insufficient to inform learning and its support by technology in an internetworked world. However, because of its presence in massive open online courses (MOOCs), connectivism is influential in the practice of those who take these courses and who wish to apply it in teaching and learning. Thus connectivism is perceived as relevant by its practitioners but as lacking in rigour by its critics. Five scenarios of change are presented with frameworks of different theories to explore the variety of approaches educators can take in the contexts for change and their associated research/evaluation. I argue that the choice of which theories to use depends on the scope and purposes of the intervention, the funding available to resource the research/evaluation, and the experience and philosophical stances of the researchers/practitioners.

lunes, 3 de octubre de 2011

Los videojuegos, las teorías de aprendizaje y algunos conceptos.
Por Fernando Santamaría.
G-Learning: los juegos serios en la educación de la economía de la educación.
Universidad de León.
Septiembre de 2011.

Científicos sustituyen con éxito el cerebelo de una rata por un chip

Científicos sustituyen con éxito el cerebelo de una rata por un chip.

 Tendencias21
Un equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv (TAU), en Israel, ha logrado restaurar en una rata una función cerebral previamente inhabilitada, mediante el implante de un cerebelo artificial.

Este avance abre una nueva vía a la posibilidad de desarrollar implantes cerebrales que sustituyan áreas del cerebro humano dañadas por infartos cerebrales u otras condiciones. Estos implantes podrían ayudar incluso a recuperar procesos de aprendizaje perdidos por efecto del envejecimiento.

Comunicación en dos direcciones

Según publica la revista Newscientist, los implantes de cóclea o las extremidades artificiales han probado ya que es posible conectar dispositivos electrónicos al cerebro. Sin embargo, hasta ahora, estos dispositivos han permitido sólo la comunicación en una dirección, desde el dispositivo hasta el cerebro o viceversa.

Lo que han conseguido el investigador de la Universidad de Tel Aviv, Matti Mintz, y sus colaboradores ha sido crear un cerebelo sintético que puede recibir señales sensoriales del tronco cerebral, una región que actúa como medio de transmisión de la información neurológica procedente del resto del cuerpo.

Pero no sólo eso: este cerebelo artificial es capaz de interpretar dichas señales y, después, enviar una señal a otra región diferente del mismo tronco cerebral, que a su vez impulsa a las neuronas motoras para que se ejecute un movimiento.

Según explicó Mintz en el último encuentro Strategies for Engineered Negligible Senescence, organizado por la Sens Foundation de California y celebrado en Cambridge, este logro probaría que se puede “registrar información procedente del cerebro, analizarla de manera similar a como lo hace la red biológica, y devolverla al cerebro de nuevo”.

Desarrollo del experimento

Una de las funciones del cerebelo natural es ayudar a coordinar y a cronometrar los movimientos. Esto, junto al hecho de que el cerebelo tiene una arquitectura neuronal sencilla, lo convierte en una región del cerebro óptima para su reproducción sintética. Mintz afirma que “conocemos la anatomía del cerebelo y algunos de sus comportamientos casi perfectamente”.

Los científicos analizaron las señales enviadas a un cerebelo real y las señales que éste generaba como respuesta. Después, usaron esta información para crear una versión artificial del cerebelo en un chip, que fue situado en el exterior del cráneo de la rata y conectado al cerebro de ésta a través de electrodos.

Para probar el chip, en primer lugar se anestesió a la rata y se le incapacitó su cerebelo real. Después, se intentó enseñar al animal un reflejo motor condicionado, un parpadeo, mediante la combinación de un tono auditivo y una ráfaga de aire vertida sobre sus ojos.

El animal fue incapaz de aprender este reflejo antes de que le fuera incorporado el chip. Sin embargo, una vez que le fue conectado el cerebelo sintético, se comportó como un animal corriente, y aprendió a relacionar el sonido con la necesidad de parpadear. Por tanto, el circuito artificial funcionó como un circuito neurológico natural.

El siguiente paso que pretenden dar los investigadores es modelar áreas más extensas del cerebelo, que permitan aprender secuencias de movimientos, y probar un nuevo chip con estas características en otro animal consciente.

Según uno de los colaboradores de Mintz, el investigador Robert Prueckl, de Guger Technologies en Graz, Austria, nuevos avances podrían producirse con el desarrollo de softwares mejorados y mejores técnicas de implantación de electrodos. El objetivo último será fabricar chips que mimeticen áreas complejas del cerebro.

Contexto de la investigación

En su presentación en el encuentro de la Sens Foundation, Mintz explicó que la calidad y la esperanza de vida humanas se ven condicionadas por numerosas enfermedades cerebrales. En la actualidad, la recuperación de estos problemas está basada en intervenciones dirigidas a la activación de procesos de auto-reparación cerebral.

Se espera que futuros avances en intervenciones biológicas, como las intervenciones genéticas o las terapias con células madre puedan promover la recuperación neuronal. Pero otra estrategia factible sería la de sustituir microcircuitos neuronales naturales por sus análogos sintéticos.

Décadas de interacción entre las investigaciones científicas, los desarrollos tecnológicos y la demanda clínica creciente han dado lugar a nuevas técnicas de registro y estimulación de diversas áreas del cerebro.

Hasta la fecha, la estimulación del cerebro ha conseguido paliar una gama de síntomas del Parkinson o del Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), y los análisis en regiones cerebrales profundas han permitido detectar el origen neuronal de los ataques epilépticos. La esperanza es que estas dos técnicas puedan ser interconectadas por un procesador a tiempo real, y utilizadas en sincronía con el cerebro.

“Nuestro objetivo”, escribe Mintz, “era probar la factibilidad de una metodología híbrida de circuito cerrado para la rehabilitación de funciones cerebrales, mediante la sustitución de un microcircuito cerebral dañado”. Los resultados obtenidos han demostrado que esta metodología funciona.

Avance previo

En junio de 2010, Mintz y sus colaboradores anunciaron la creación de otro chip, el Rehabilitation Nano Chip o ReNaChip, capaz de proporcionar una estimulación precisa a regiones profundas del cerebro, lo que permitiría aliviar los efectos de trastornos como la depresión o el Parkinson. Estos trastornos requieren de una estimulación neuronal de gran precisión.

Pero, además, según publicó la Universidad de Tel Aviv en un comunicado, el ReNaChip podría usarse en un futuro para restaurar funciones cerebrales perdidas después de un traumatismo producido por un accidente de tráfico o un infarto cerebral.

La metodología utilizada por los investigadores en este caso consistió en registrar actividad neuronal a través de electrodos implantados en áreas dañadas del cerebro. A partir del análisis de esta actividad, se desarrollaron algoritmos para la estimulación de la actividad neuronal corriente, que fueron programados dentro del microchip para su posterior implantación en el cerebro.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Aprendizaje Invisible Hacia una nueva ecología de la educación

Aprendizaje Invisible libro

Aprendizaje Invisible


Hacia una nueva ecología de la educación


"El aprendizaje invisible es una propuesta conceptual que surge como resultado de varios 
años de investigación y que procura integrar diversas perspectivas en relación con un nuevo paradigma de aprendizaje y desarrollo del capital humano, especialmente relevante en el marco del siglo XXI. Esta mirada toma en cuenta el impacto de los avances tecnológicos y las transformaciones de la educación formal, no formal e informal, además de aquellos metaespacios intermedios. Bajo este enfoque se busca explorar un panorama de opciones para la creación de futuros relevantes para la educación actual. Aprendizaje invisible no pretende proponer una teoría como tal, sino una metateoría capaz de integrar diferentes ideas y perspectivas. Por ello ha sido descrito como un protoparadigma, que se encuentra en fase beta y en plena etapa de construcción."
—Cristóbal Cobo & John Moravec
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Lee un extracto:

De capitulo 1

EL LEGADO DE LA EDUCACIÓ́N: ¿PARA QUÉ́ ESTAMOS EDUCANDO?
La industrialización europea vino acompañada de una serie de transformaciones políticas, económicas y sociales que afectaron directamente a la educación. Los regentes querían sustituir a los aristócratas del gobierno por ciudadanos a los que se les hubiese inculcado el orgullo por la patria y la disposición para trabajar por el “bien” del país. Al mismo tiempo, el crecimiento económi- co demandaba un mayor número de operarios en las fábricas y de funcionarios del gobierno para administrar el sistema.
Para poder satisfacer estas necesidades, Federico II de Prusia puso en marcha en 1763 lo que se conoce como la reforma más radical dentro de la historia de la educación: la escolarización obligatoria. Todos los niños de entre cinco y trece años tenían que asistir a la escuela, construida siempre en terreno propiedad del Estado. Allí se ponían en práctica los principios de la produc- ción industrial. Por ejemplo, los alumnos se sentaban mirando a la cabecera de la clase donde el profesor, símbolo de la autoridad absoluta, los bombardeaba con información y propaganda del gobierno, a fin de “cargar” de datos sus cabezas, como si se trata- se de recipientes vacíos.
En otras palabras, en la etapa industrial el Estado se ocupaba de fabricar estudiantes leales al sistema y capacitados para trabajar en el futuro como operarios o funcionarios del gobierno. Este modelo de educación obligatoria ganaría popularidad en Europa y sería importado en todo el mundo occidental donde hoy día continúa siendo el modelo de educación por antonomasia.
El problema surge cuando, en el siglo XXI, estos mismos Estados van dejando poco a poco atrás el modelo de sociedad industrial, evolucionando hacia una sociedad basada en la innovación y el conocimiento, que precisan una menor intervención guberna- mental. Es decir, la sociedad del siglo XXI no necesita un sistema educativo cuyo objeto sea generar obreros o funcionarios del gobierno.
A la luz de esta reflexión, cabe preguntarse cuál es el propósito último de la educación. ¿Educamos con el fin de fabricar obreros del siglo XVIII o, por el contrario, estamos educando a los líderes de la sociedad de la innovación y del conocimiento?
See presentation Perspectives on Invisible Learning: