sábado, 27 de agosto de 2011

Las Redes Sociales, las nuevas armas de resistencia en Chile

Las Redes Sociales, las nuevas armas de resistencia en Chile
Por Omar Mendoza. 26/08/2011 Política&Medios.
Los twitteros y los usuarios de Facebook chilenos han demostrado que el debate cibernético puede tener su reflejo en la realidad.


En los últimos tiempos hemos podido observar el inmenso poder de convocatoria y organización política  y social que tienen como protagonistas a  las redes como Twitter o Facebook. La “Primavera Árabe”, que se organizó para repudiar los regímenes de esa región,  las protestas de los “indignados” españoles, que luchan contra la corrupción y la devaluación de la política, y la intensa actividad de coordinación llevada a cabo por los estudiantes en Chile es un ejemplo claro de esta tendencia.

A nadie se le escapa que Twitter, en los últimos tiempos, se ha convertido en un buen termómetro para analizar como respira la sociedad de un país sobre una cuestión concreta. En este sentido, por el gran número de comentarios que se acumulan en relación a las protestas estudiantiles que sacuden Chile desde hace varios meses, todo parece indicar que, lejos de apagarse, el debate está más vivo que nunca. Prácticamente todos los días en las últimas semanas los “Trending Topics” chilenos han estado dominados por el conflicto estudiantil. Facebook, sin embargo, al ser más privado convierte su tráfico de información en menos visible para las autoridades, pero igualmente efectivo.

Los estudiantes chilenos están decididos a continuar con sus protestas contra el Gobierno de Sebastián Piñera y en favor de una educación gratuita y de calidad. Precedida por una intensa actividad en Twitter y las redes sociales, Santiago vivió ayer, una nueva jornada masiva de movilizaciones de universitarios, secundarios y profesores, cuya asistencia alcanzó, según los organizadores, la abultada cifra de 100.000 personas y que ha tenido su reflejo cibernético en la etiqueta #marchadelosparaguas.

Por su parte, esta semana Felipe Bulnes, ministro de Educación, ha lanzado una propuesta que sigue sin convencer a los estudiantes pero que recoge varias de sus reclamaciones. Por un lado, la ampliación de la oferta de becas y créditos para que los estudiantes tengan un acceso más igualitario a la educación, lo que incluye una reducción de los intereses del préstamo estatal de un 6% a un 2%; por otro, poner fin al lucro en el sector, reducir su municipalización y una reforma constitucional que garantice la calidad en la educación. Una propuesta que a los estudiantes sigue sin convercerles y que no ha podido parar la movilización de hoy, ampliamente planeada a través de una intensa actividad en Twitter y otras redes sociales.

El sistema educativo chileno ha sido heredado por la democracia de la dictadura de Augusto Pinochet y mantiene unas elevadas tasas que impiden a los estudiantes con menos recursos acceder a la educación superior. Si lo hacen, deben soportar varios años de alto endeudamiento para poder pagar sus estudios. Además, los estudiantes reclaman que el Estado se ocupe del sector, y no los municipios, y que la educación, una de las más caras del mundo según la OCDE, sea gratuita y accesible universalmente para todos los ciudadanos.

El conflicto se ha hecho crónico en el peor momento posible para Sebastián Piñera, cuya popularidad se ha desplomado de manera vertiginosa en los últimos meses por la conflictividad social que asola Chile desde que inició su mandato. Ecologistas, mineros, estudiantes y grandes partes de la ciudadanía ven con malos ojos su gestión, que según los últimos sondeos ha alcanzado un 52% de desaprobación. Sin embargo, el dato más sangrante es el de su popularidad, que ha vuelto a caer y se sitúa en un 26%, la peor valoración jamás dada a un líder chileno en las últimas dos décadas. El poder de las redes sociales y de la transmisión de información ha contribuido sin duda a que entre la población chilena circulen corrientes de opinión que se oponen al presidente.

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